BARCELONA, ESPAÑA
El séptuple campeón del mundo, Lewis Hamilton, volvió a hacer historia este domingo al adjudicarse el Gran Premio de Barcelona-Cataluña al volante de su Ferrari.
Con esta emblemática victoria, el piloto británico logró su primer triunfo vestido de rojo y elevó a 106 su propio récord histórico de victorias en la máxima categoría.
A sus 41 años, Hamilton desempató con el legendario Michael Schumacher al coronarse por séptima vez en la pista catalana, su circuito talismán.
El veterano conductor cruzó la meta visiblemente emocionado por delante de sus compatriotas George Russell, de Mercedes, y Lando Norris, de McLaren.
La carrera dio un vuelco dramático a falta de tres vueltas para el final con el abandono del joven italiano Andrea Kimi Antonelli por una avería en su Mercedes.
A pesar de retirarse, Antonelli sigue liderando el Mundial con 156 puntos, aunque ahora Hamilton recorta la distancia a 41 unidades en la tabla general.
El tetracampeón Max Verstappen terminó en la cuarta posición con su Red Bull, justo por delante del McLaren del australiano Oscar Piastri.
Para la delegación hispanohablante, la gran figura fue el argentino Franco Colapinto, quien firmó una espectacular remontada con su Alpine para terminar octavo.
Por el contrario, el español Carlos Sainz acabó duodécimo con Williams, mientras que el mexicano Sergio Pérez cruzó la meta en la decimocuarta posición con su Cadillac.
La peor parte se la llevó Fernando Alonso, quien tuvo que retirar su Aston Martin a falta de quince vueltas por un problema en la batería de su monoplaza.
Este evento marcó el fin de una era, siendo el último año de Montmeló como sede fija del Gran Premio de España antes de que la carrera se traslade a Madrid.
Fiel a su lema «Still I Rise», Hamilton lloró en el podio mientras escuchaba el ‘God Save The King’ en honor a una de las victorias más emotivas de su trayectoria.


COMENTARIOS