ESPAÑA
Un grave accidente de tren se produjo este domingo en las inmediaciones de Adamuz, en la provincia de Córdoba (España), cuando dos trenes de alta velocidad colisionaron tras el descarrilamiento de uno de ellos. El siniestro dejó hasta el momento 41 muertos y más de 150 heridos, entre ellos varios casos graves, según cifras oficiales difundidas por autoridades españolas.
El tren Iryo 6189, que circulaba desde Málaga hacia Madrid con alrededor de 317 pasajeros a bordo, circulaba con normalidad cuando sus primeros vagones lograron atravesar el hueco en la vía. Sin embargo, el octavo y último vagón se descarriló, arrastrando consigo al séptimo y al sexto, desplazándose hacia la vía contraria. Esa línea fue ocupada entonces por el tren Alvia 2384, que viajaba desde Madrid hacia Huelva con cerca de un centenar de personas a bordo. El impacto entre ambos convoyes fue frontal, provocando que los dos primeros vagones del Alvia cayeran por un terraplén de varios metros.

Según informó la prensa local, el accidente ocurrió cuando un tren de la empresa operadora Iryo que venía de la ciudad de Málaga con dirección a Madrid descarriló e invadió la vía contigua por la que circulaba otra formación de la estatal Renfe Alvia (capaces de adaptarse tanto a vías de alta velocidad como a convencionales) que realizaba el trayecto Madrid-Huelva, y que también descarriló.
Los investigadores que analizan el accidente ferroviario ocurrido el domingo en España detectaron una anomalía que podría haber sido determinante en el descarrilamiento del tren de alta velocidad, se trata de un hallazgo preliminar que abre una nueva línea clave para explicar el siniestro que dejó al menos 41 muertos y más de 150 heridos.



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