BOGOTÁ, COLOMBIA — Un violento terremoto de magnitud 7,4 azotó el noroeste de Colombia la mañana de este lunes, dejando un saldo preliminar de al menos 47 personas fallecidas, numerosos heridos y un número indeterminado de atrapados bajo las estructuras colapsadas. El Servicio Geológico Colombiano lo catalogó como el evento telúrico de mayor impacto registrado en la nación durante la última década.
El movimiento sísmico ocurrió a las 7:34 hora local con epicentro en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, según datos del Servicio Geológico de Estados Unidos. Las sacudidas se sintieron con fuerza en el centro y occidente colombiano, obligando a evacuar edificios en Bogotá y extendiéndose incluso a zonas limítrofes de Panamá y Ecuador.
Las pérdidas humanas y materiales se concentran con mayor severidad en el Valle del Cauca, donde la gobernadora Dilian Francisca Toro reportó cerca de 27 fallecidos, además del colapso parcial del Hospital Universitario de Cali que dejó a pacientes de cuidados intensivos bajo los escombros. Por su parte, en Pereira se contabilizan 18 víctimas mortales y en Manizales otras dos, en medio de decenas de viviendas e infraestructuras destruidas.
Ante la magnitud de la tragedia, el presidente Abelardo de la Espriella ordenó la instalación inmediata de un Puesto de Mando Unificado para coordinar la atención de los damnificados y anunció su traslado hacia Pereira. En tanto, la Aeronáutica Civil suspendió de forma preventiva las operaciones en seis aeropuertos de la región golpeada, mientras delegaciones internacionales de países como Guatemala e Israel ofrecieron asistencia y equipos de rescate.


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