TEGUCIGALPA, HONDURAS
El Gobierno del presidente Nasry Asfura dio inicio este lunes a las actividades concernientes a la celebración del 205 Aniversario de la Independencia de Honduras con la solemne ceremonia de arrío, incineración y vigilia de la Bandera Nacional.
El histórico escenario del Museo Casa Morazán y la Plaza Cívica General Francisco Morazán acogieron el significativo encuentro organizado por la Secretaría de Estado en el Despacho de Educación (Seduc), la subsecretaría de Servicios Educativos y el Comité Cívico Interinstitucional Permanente (COCIP).
Veneración y respeto al pabellón nacional
La jornada comenzó en las instalaciones de la Casa Morazán con la bienvenida protocolaria a cargo de la subsecretaria de Servicios Educativos y coordinadora del COCIP, Angélica Yaneth Sandres, quien recalcó la trascendencia de preservar los valores patrios en cada rincón del país.
«Que la presencia de nuestra bandera pueda despertar en nuestros corazones un amor más profundo por nuestra nación y renueve esa voluntad de servirle con honor», expresó Sandres.
Por su parte, la secretaria de Educación, Ivette Arely Argueta, ofreció las palabras inaugurales, resaltando el valor simbólico de la ceremonia de incineración de la bandera como un trato digno al símbolo patrio desgastado por el tiempo.
«Para nosotros, con amor y fervor patriótico, sabemos que es un acto especial. No queremos ver nuestro pabellón nacional en una bodega o en usos indebidos; por eso lo despedimos con respeto, admiración y gratitud por todo el año en que flameó en lo alto», destacó.
Uno de los momentos cumbre de la tarde fue la entrega solemne de 23 nuevas banderas nacionales.
Los pabellones fueron entregados por la designada presidencial, María Antonieta Mejía; la ministra de Educación, Ivette Arely Argueta Padilla; el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general de división Héctor Benjamín Valerio Ardón; y el alcalde del Distrito Central, Juan Diego Zelaya.
Las banderas fueron recibidas por los caballeros cadetes de la Academia Militar General Francisco Morazán, quienes las custodiarán para su posterior izado en las diferentes secretarías de Estado.
Posteriormente, las autoridades encabezaron la «Caravana de la Nacionalidad», un recorrido a pie resguardado por una valla de honor de 150 cadetes, donde desfilaron representantes de los tres poderes del Estado, las Fuerzas Armadas, el cuerpo diplomático y la alcaldía municipal al ritmo de la Banda de los Supremos Poderes.
Honores, incineración y vigilia patria
En la Plaza Cívica General Francisco Morazán, se llevó a cabo el rito militar y cívico de bendición, ejecuciones del Himno Nacional, el arrío del pabellón saliente y la cremación reglamentaria de la bandera bajo un riguroso toque de silencio. Los restos de la bandera incinerada y el nuevo pabellón fueron trasladados para su custodia en la Casa Morazán.
Los actos oficiales cierran con la vigilia de las nuevas banderas, dando paso a manifestaciones de arte, danza folklórica y un espectáculo de fuegos artificiales a cargo de la Secretaría de las Culturas, las Artes y los Patrimonios de los Pueblos de Honduras (SECAPPH).


COMENTARIOS