WASHINGTON – La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, confirmó que Nicolás Maduro y Cilia Flores enfrentarán cargos federales por narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína y posesión de ametralladoras y artefactos destructivos.
Estas acusaciones, radicadas en el Distrito Sur de Nueva York, señalan a la pareja de liderar una estructura criminal transnacional que utilizó el tráfico de drogas como un arma contra la seguridad nacional estadounidense.
La detención se concretó este sábado 3 de enero de 2026 durante una operación de extracción ejecutada por fuerzas especiales en Venezuela, tras una madrugada de ataques estratégicos contra nodos de mando en Caracas.
Bondi enfatizó que los cargos conllevan penas que van desde los 20 años de prisión hasta la cadena perpetua, asegurando que ambos «sentirán todo el peso de la justicia» en tribunales de Estados Unidos.
El operativo fue respaldado por el presidente Donald Trump, quien celebró la captura de los que calificó como «fugitivos internacionales» que durante años evadieron una recompensa de 50 millones de dólares.
Actualmente, Maduro y Flores están bajo custodia militar en un buque de la Armada estadounidense, mientras se prepara su traslado definitivo a Nueva York para la lectura formal de los cargos.
El Departamento de Justicia reiteró que esta acción busca desarticular el nexo entre el poder político en Venezuela y organizaciones armadas dedicadas al tráfico de estupefacientes hacia el norte del continente.


COMENTARIOS