TEGUCIGALPA, HONDURAS
Luiz Inácio Lula da Silva continuará al frente de la Presidencia de Brasil tras imponerse a Flávio Bolsonaro en la segunda vuelta electoral. El líder del Partido de los Trabajadores obtuvo cerca del 52% de los votos válidos.
El resultado representa una remontada frente a los sondeos previos que situaban a su rival como favorito. Con este triunfo, el mandatario asegura un cuarto período en el poder que se extenderá hasta el año 2030.
La jornada estuvo marcada por una decisión del Tribunal Supremo Federal que extendió el horario de votación. La medida se tomó tras denunciar restricciones y problemas en el transporte público en varias ciudades del país.
Analistas destacan que la movilización ciudadana y los debates finales fueron determinantes para revertir la tendencia. Durante la campaña, Lula confrontó las propuestas de ajuste fiscal presentadas por la oposición.
En este nuevo mandato, el presidente deberá gobernar con un Congreso dominado por fuerzas conservadoras. El Partido Liberal de la oposición se consolidó como la principal bancada tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado.
Además del escenario político fragmentado, el nuevo gobierno enfrentará un complejo panorama económico. El control del déficit fiscal y la recomposición de alianzas internacionales figuran entre sus principales prioridades.


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