Guatemala – Guatemala atraviesa una jornada de extrema violencia tras una serie de ataques coordinados y motines simultáneos que han cobrado la vida de al menos siete agentes de la Policía Nacional Civil (PNC).
La crisis, atribuida a las pandillas Barrio 18 y Mara Salvatrucha (MS-13), inició como una represalia ante el traslado de líderes criminales a prisiones de máxima seguridad y la pérdida de privilegios internos.
Los incidentes incluyeron la toma de más de 40 guardias como rehenes en cárceles como el Preventivo de la zona 18 y Fraijanes 2, además de ataques armados externos contra fuerzas de seguridad.
El Ministro de Gobernación, Marco Antonio Villeda, manifestó una postura de cero tolerancia y descartó cualquier negociación con estos grupos, a los que calificó como terroristas.
Villeda enfatizó que el Estado no cederá ante chantajes ni restituirá beneficios carcelarios, a pesar de reconocer el alto costo en vidas humanas que implica enfrentar frontalmente a estas estructuras.
Durante los operativos de respuesta, se logró la detención de siete pandilleros y la recuperación del centro penal Renovación I en Escuintla, donde fueron liberados los guardias retenidos.
Como medida preventiva, el Ministerio de Educación ordenó la suspensión de clases en todo el país para este lunes 19 de enero, buscando salvaguardar a la población civil.
La situación se mantiene volátil, con un despliegue masivo de la PNC y el Ejército, mientras las autoridades advierten que el combate continuará con toda la fuerza legal permitida.


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